Muchas veces, cuando uno comienza a urgar en ese mundo subalterno de la red de redes, descubre cosas que ni pensaba alguna vez descubrir; y una de ellas es el peculiar universo de la música oriental. En primer lugar, tengamos en cuenta que el mundo de la música nipona ya de por si es raro y atípico: su pop y/o rock no es igual al occidental. Sus propuestas estéticas se alejan bastante de los que conocemos en nuestro continente y en europa. Sus letras, son poesías quizás mejor pensadas que las de nuestros cantantes preferidos, sin menospreciarlos en su totalidad (a excepción de Axel que es un inútil).
Empero, la vuelta de tuerca que le da Sound Horizon al espectáculo musical es, sin dudas, impactante. Hace cuánto que no se veía una puesta en escena imponente en medio de un show musical. Y no me refiero a los diálogos sempiternos de Pimpinela o a los espectáculos infantiles de Cris Morena. Con puesta en escena hago referencia al hecho de producir discos que cuentan una historia a lo largo de sus canciones, y luego, representarla arriba del escenario, con un llamativo uso de vestuarios, fondos, pantallas, efectos especiales, narración, iluminación, y una cantante que desborda su carisma en el canto y en la representación teatral.
El otro componente principal es el de los músicos, totalmente visibles al público. Toda la banda se puede apreciar en la ejecución de sus instrumentos: una pequeña orquesta de violines y cellos, un flautista (tanto de flauta dulce como traversa), un guitarrista, un bajista (que toca de verdad y no efectúa ritmos monótonos intrascendentes), un baterista, una tecladista, y evidentemente, un líder. El señor a cargo de toda esta parafernalia musical es conocido como Revo. Además de ser el artífice de las historias, las letras y la música en general, es también la principal guitarra (que toca en una extraña fusión entre Per Gessle de Roxette y riffs totalmente metálicos y progresivos), bandoneón, gaita, cantante y director de orquesta. Un señor polifuncional, digamos, cuyo estilo de composición es casi inclasificable: su música se basa en algunos ritmos étnicos, que pasan de lo gitano a lo celta o a la polka, de lo español a lo puramente japonés, con extremos de voces semi soprano hasta otras que son propias del pop japonés, y acompañamientos de un metal casi power que fornica melódicamente con algunos pasajes marcadamente japoneses. Estos pasajes son aquellos solos instrumentales que se vinculan estrictamente con la canción, y que no están hechos para rellenar minutos de la obra final, como suele suceder más frecuentemente en occidente.
En conclusión, es muy bizarro encontrarse con todo esto en un espectáculo. Pero más allá de eso, es innegable la originalidad que embiste al producto. Una propuesta muy interesante, que a mi entender no tiene desperdicio, dependiendo del tiempo con el que se cuente para querer conocerla, claro.
Mini ficha técnica:
Miembros:
Composición, productor, arreglos, toda la música y letras: Revo
Vocalistas después de su disco debut, Elysion:
Hiver Laurant (que es en realidad la voz de Revo)
Jimang
KAORI (Oda Kaori / FictionJunction KAORI)
REMI
RIKKI (Nakano Ritsuki)
YUUKI (Yoshida Yuuki)
Vocalistas con las que han colaborado:
Ami Koshimizu
Eri Sendai
Haruka Shimotsuki (Maple Leaf)
Hitomi Terakado
JOSEFA
Mamiko Noto
Yuuka Nanri (FictionJunction YUUKA)
Kanako Mitsuhashi
Sizzle Ohtaka
Geila Zilkha
Hawk Spencer
Vocalistas previas:
Aramary (ahora con Rain Note)
Lanzamientos:
1st Concept Story: Chronicle (2001)
2nd story CD: Thanatos (2002)
3rd story CD: Lost (2002)
1st Pleasure CD: Pico Magic (2003)
2nd Pleasure CD: Pico Magic Reloaded (2003)
1st Story Renewal: Chronicle 2nd (2004)
Discos completos editados:
Elysion ~Rakuen e no Zensoukyoku~ (2004)
4th Story CD: Elysion ~Rakuen Gensou Monogatari Kumikyoku~ (2005)
1st MAXI Single CD: Shounen wa Tsurugi wo (2006)
5th Story CD: Roman (2006)
2nd MAXI Single CD: Seisen no Iberia (2007)
Algunas imágenes del recital/obra "Elysion"











26 de febrero de 2008
Mininota de Música Bizarra Oriental
Publicado por Hernán Bazán 3 Comentarios Enlaces a esta entrada
Farsas: Japón, música bizarra, música japonesa, Revo, Sound Horizon, teatro y música
25 de febrero de 2008
La balada de la bala
¿Qué le pasó a una de las variantes más importantes del mundo de la música, a las baladas? En este informe inaugural intentaremos trazar un recorrido por las baladas quizás más representativas de nuestra época y desmistificar algunas falsas figuras que utilizan al género para demostrarnos sus tan diferentes similitudes, basándonos en una hipótesis adaptada a la propuesta de la economía neoliberal: el mercado musical se ha adaptado a una (pos)moderna dinámica contracíclica.
Qué tiempos aquellos...
Quizás para remontarnos al mundo más facilmente recordable de las baladas, podemos citar hitazos como Hey Jude, Let it Be y Yesterday de Los Beatles, la famosísima Unchained Melody de The Righteous Brothers o la contemporánea Imagine de John Lennon. Si tomamos como ejemplos básicos a estas baladas, ¿qué tienen en común, más allá de los intérpretes? Primero: El nivel rítmico. Las orquestaciones le dan ese "sentimiento melódico" que necesita la canción, ese empuje que no solo puede otorgar la guitarra con una melodía; son esas compañías perfectas al corpus de la canción en sí misma. Segundo: El nivel discursivo. En las baladas, las letras suelen tratar de amores, desamores, sufrimiento, cantos a personas o hechos, dedicatorias entre hombres y mujeres, o por qué no, un absoluto rejunte de sentimientos que de alguna manera necesitan salir a la luz en forma de música. Tercero, y no menos importante: el nivel musical. Una dosis de talento, amor por la profesión y por el arte. Pocas son las baladas que logran fusionar estos tres elementos, que hacen que finalmente, la música hable por si sola. Sin embargo, este pasaje del nivel más simple al más complejo puede sustituirse actualmente por el concepto de "mercancía musical", que de alguna manera ha conseguido degenerar a la forma básica con un aire de dudosa renovación.
Pero de repente, se hizo el día en que en los EEUU volvieron a pensar en los adolescentes: con ansias de renovar (?) el mercado, llegaron los Backstreet Boys y N'Sync, una perversista Britney Spears y su rival (?) Christina Aguilera para brindarnos sus réplicas de antiguos héroes del pasado musical estadounidense como New Kids on the Block, Jackson 5 y alguna que otra morocha de labios gruesos, menos blusera que Tina Turner.
Baladas que conmovieron al puberpúblico, además del resto de los hits más poperos, fueron I Never break your heart, From the bottom of my broken heart, I Turn to you, Everytime, This I Promise You.Mismo discurso, mismas imágenes, similar explosión de ventas mundiales, misma diversificación de público. La calidad del producto, en estos últimos casos, permanece en duda. De hecho, todos estos artistas de la regeneración teen no eran más que intérpretes, no solo de empresarios que invertían en sus imágenes de chicos y chicas casi perfectos, sino también de productores que componían todos estos hits: productores con un talento innato para hacer revendible un producto desempolvado del cajón de recuerdos norteamericanos. El nombre clave detrás de todo esto: Max Martin, apadrinado por un gordito de un Mc Donalds que financió una nueva mentira norteamericana. El término mentira se utiliza en el sentido de la hiperbolizacion que sufrían de acuerdo a las inmensas campañas mediáticas del momento.
DATO A TENER EN CUENTA (imaginarse recuadro de manual tipo Santillana): usamos las palabras Mentira e Hipérbole en lugar de INFLAR. Ejemplos:
Fernando Niembro: "Gago viene a cambiar la historia del fútbol argentino"
EEUU: hacer ver a Metallica como la banda inventora del heavy metal (no del trash)
Argentina: hacer lobby para sacar a Crespo y poner a Tevez (propósito logrado)
Horacio Pagani: "Riquelme, el mejor jugador del mundo, conceptualmente" y "Para hacer un Riquelme se necesitan dos Kaká's"
Por nuestros pagos...
Por el lado de habla hispana, nos empezaban a surgir nuevos ídolos: empezamos por el señor de la foto: Luis Miguel. Ejemplo casi imposible el no encontrar por ese entonces a UNA chica a la que no le guste el "rey de los boleros". De todas las chicas que alguna vez conocimos, seguramente a UNA por lo menos le gustaba oir su extremo romanticismo y su voz de pseudo tenor. Intérprete de párrafos matadores como "Entrégate, Áun no te siento, Deja que tu cuerpo, Se acostumbre a mi calor. Entrégate, Mi prisionera, La pasión no espera, Y yo no puedo más de amor" o "Y es que no sabes lo que tu me haces sentir, que no hay momento que no pueda estar sin ti, me absorbes el espacio y despacio me haces tuyo, muere el orgullo en mi, y es que no puedo estar sin ti" y dueño de un peculiar sentido comercial para con sus interpretaciones, aún hoy día sigue siendo recordado por las ya medio viejas compañeras del secundario y señoras insatisfechas, que saben encontrar un Luismi en cualquier pebete mientras se ausenta el señor de la casa, vulgarmente llamado "marido".También surgió Alejandro Sanz con sus poéticamente correctas La fuerza del corazón y Mi soledad y yo, ahora revividas bajo la forma de A la primera persona. Gianluca Grignani llegó de Italia con La historia entre tus dedos. Chayanne, cuyo verdadero nombre es Elmer, se lanzaba a la fama con Volver a Nacer a pesar de ya tener una mini discografía disponible. Ricky Martin, quizás el más grande enemigo comercial de Luis Miguel, robaba minutos de aire con su Romanticopop, y terminó de estremecernos a todos con su repetitivo Tal Vez, diferenciado por una extrema ansiedad de ventas al momento de captar la atención de su público fiel. Ricardo Arjona, por su parte, se dedicó a recitar poesías musicales, hasta que las mujeres oyeron el quizás nunca reconocido himno machista "Tu reputación son las primeras seis letras de esa palabra".
El presente: una etapa mentirosa
Los héroes musicales de la balada romántica y sus mutaciones (a)temporales forman parte de un mercado que, como bien lo está demostrando, posee una dinámica contracíclica: se destruye a sí mismo y resurge para volver a destruirse; crece cuando el producto cae. La balada como género ha abandonado ese sentimiento particular que las caracteriza. Desde la significación del discurso, si bien continúan tratando aquellas temáticas prefijadas, este estereotipo se descubrió a sí mismo como un impacto de venta. Por ejemplo, Arjona se apropió para siempre de esa "dialéctica-lírica" que marcó su estilo. En Argentina resurgió el lavaplatos Axel con canciones de alto impacto (?) como ser Amo o Tu amor por siempre, canciones que emulan la posesión de ese sentimiento característico, pero que solo despierta interés en niñas precoces y fascinables, además de las clásicas señoras que continúan su insatisfacción desde la época de Luismi. Axel emergió de la mano de la empresa "Telefe (carente de) Contenidos" al ver su inicial fracaso allá cerca del año 2000 con La clave para conquistarte. Su incursión juvenil en televisión como notero y actor frustrado fue lo que le permitió tener un aparato de prensa multitudinario como el de Telefé, al cual le debemos la resurrección de esta eterna promesa (?) de la música. Y no falta la colección de clones malformados del pasado: CAE (el intento de Bon Jovi argentino), Luis Fonsi, Alejandro Fernandez, toda la banda de Operación Triunfo (los desperdiciados Pablo Tamagnini, Claudio "albañil" Basso, el vendedor de empanadas folclórico y gordito que ni me acuerdo el nombre, Nelson John (con su incomprendido hit El niño que fuí) y el repertorio de chicas que eligieron de rebote para no hacer evidente un presunto machismo musical), Juanes, Quique Iglesias, el dúo Sin Bandera, David Bisbal y su increíble similitud a Gaby Milito (?) y el inmortal Paolo Meneguzzi con su megahit comercial-pendeviejo Por una como tú, donde contaba la historia de un inestable púber que abandonaba a sus amigos por una mujer.
Ah, y no nos olvidemos de Evanescence y la regordeta Amy Lee con su tema de autoayuda My Immortal (que contó con una fatal hiperbolización de MTV al notar que una gran cantidad de jóvenes norteamericanos declaraba que era un tema que los hacía salir de sus problemas). El resultado fue evidentemente muy efectivo. Hace tiempo que los yankees olvidaron lo que es utilizar el piano en una canción, y cuando apareció esto ¡ creyeron redescubrir el mundo ! No fue mas que una falsa ilusión: el descubrimiento de antaño, la venta a la orden del día. Pero con un un poco de carpusa.
Una idea ya está evidentemente demostrada: los presuntos hits lentos de estos artistas, o artistas de lo comercial - incluyendo a estos jóvenes a los que Telefé simplemente exprime su voz - solo responden a los intereses de un aparato comercial que basa su industria en estereotipos de antiguos ídolos románticos, respetando una estructura musical y agregando el componente de la extrema mercantilización del producto cultural (porque al fin y al cabo no deja de ser una obra exclusivamente humana). El aspecto mercantil ha conseguido destruir el alma del producto final, pero construye una nueva forma que responde únicamente a este interés. Ya no vende la calidad de la música (re)creada, sino una conjunción entre imagen estereotipada y a estereotipar, un mayor grado de predictibilidad y un target más marcado, menos globalizado que el de épocas pasadas. La calidad musical incrementa y abre los públicos (caso Beatles en la beatlemanía y pos-Sgt. Pepper). La mercancía musical, en cambio, restringe las proporciones de público, los sectoriza e incluso los modeliza de acuerdo a las formas e imágenes que plantea su propio producto (un implícito pacto mercantil con el público). Esta restricción también influye en su existencia dentro del mercado: al reproducir sus formas, se sustituye a si misma, conformando un ciclo de muerte y resurrección constante. Esto es lo que ha ocurrido en las últimas décadas en los EEUU, con un índice de muertes de artistas cada vez mayor por el solo hecho de ser sustituidos por otros que realizan exactamente el mismo trabajo, pero que venden mayores cantidades de sus mercancías musicales a costa de empeorar la calidad del producto clónico, conformándose así la clave de la mencionada dinámica contracíclica. El pop simplemente vende, porque ha dejado de vender música a costa de vender una mercancía disfrazada de música. En este sentido, hablamos de música sólo por una cuestión de nomenclatura, pero aclaramos que ésta posee un alma deteriorada: apropiándose de la antigua forma básica (simple), cualquiera puede hablar del amor y sus consecuencias positivas y negativas, la desazón o la tristeza y la melancolía, y con esta creación, mantener un determinado discurso. Pero la industria musical, en el presente, ha sido incapaz de revivir el espíritu perdido hace décadas. Lo que si ha logrado hacer es tomar prestado aquel espectro otrora, y gracias a él, generar un nuevo y más extenso mercado, que concentra en su seno a esta posmoderna modalidad creativa: la nueva forma básica (compleja) de la cual se desprende un mercado más homogéneo, absorbente, bipolar y mediático.
Y del otro lado, qué hay?
Del otro lado del mundo tenemos algunas propuestas interesantes que reviven estas viejas glorias de la música lenta, romántica y sentimental, pero alejadas del actualmente degenerado perfil comercial. Lléndonos a Japón, tenemos dos exponentes del regreso más vivo de la balada. Exponentes violentos, porque son bandas que practican un particular estilo de Heavy Metal. Por ahora, solo develaremos algunos datos fundamentales, a modo de introducción.
"Si me lo hubieras dicho todoPor último, y de regreso a occidente, tenemos otros exponentes de alto calibre: Yngwie Malmsteen, considerado como uno de los mejores guitarristas del mundo, regaló al mundo del metal algunas baladas cargadas de mucho romanticismo, a veces melancólico pero con pinta de eterno conquistador. Ellas son Prisoner Of Your Love, Like an Angel, Brothers, I Die without you, I'm my own enemy y Save our love.
Habrías descubierto lo que es el amor
Si me hibieras dicho qué había en tu mente
Te habría enseñado el camino
Algún día voy a ser mayor que tú
Nunca he pensado más allá de ese tiempo
Nunca me he planteado las imágenes de esa vida
Por ahora intentaré vivir para ti y para mí
Trataré de vivir con amor, con sueños,
y para siempre con lágrimas"
El guitarrista vejete Axel Rudi Pell compiló su viola romántica en tres discos llamados The Ballads I, II y III, respectivamente. En ellos repite la fórmula de Malmsteen casi a modo de manual. Sin embargo, logra conseguir sus efectivos resultados, manteniendo vivo al género con un respirador artificial. Se recomienda oir las que ya no son cantadas por Jeff Scott Soto, que son, entre todo el repertorio: Falling Tears y Don't Say Goodbye.
Youtubeando un poco:
X Japan - Endless Rain
X Japan - Crucify my Love
Yngwie Malmsteen - Save Our Love (Balada Sexual)
Yngwie Malmsteen - Like an Angel (el gordo romántico se lo dedicó a la jermu)
Lección de Farselona
Consiganse los temas mencionados porque están en cualquier lugar de la red (todos llevamos un pirata dentro nuestro) y comparen las calidades musicales. Y al final, es como decía Moria: si querés llorar, llorá.
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Farsas: Análisis musical, Baladas, Double Dealer, John Lennon, medios, música comercial, X Japan, YOSHIKI







