Con la llegada de la (pos)modernidad se han acentuado ciertos aspectos de la vida social humana que en siglos pasados habían engendrado una nueva forma en que los hombres se posicionaran frente al mundo. ¿Los puntos de vista habrían cambiado si Lilith jamás hubiese existido? ¿Lilith fue realmente la sombra de Eva o esta última fue solo una mentira más que nos cayó del cielo? Lilith, la primera mujer, la que todos olvidamos por Eva y su Adán, y sus extensiones llamadas Caín y Abel, David y Goliath, Cristo y el Gólgota –apagado -, Oriente y Occidente. La serpiente tenía razón…
¿Quién encenderá la luz del Gólgota en esta nueva era de semidioses políticos y mártires del pasado?¿Derechos Humanos?¿Individualismo?¿Comunismo y sociedades de beneficiencia propuestas desde el estado, evocadas por la palabra del poder y no por el poder de la palabra?¿Que mientras escribimos esto maltratan a nuestras hermanas y madres? Si… les han faltado el respeto como si la hombría supeditada hubiese caído nuevamente del cielo, como un regalo de la historia universal; hemos fabricado monstruos presuntamente diferenciados en el órgano reproductor, en el físico y en la mente. Otra vez, recordemos la figura de la virgen María: pureza, belleza, tranquilidad, espíritu, una conjunción de bienaventuranzas. Y la humanidad, mientras tanto, se reunía en congreso dentro del Gólgota para quitarle la vida al Nazareno, el crucificado por todos los tiempos. La excusa de morir por nosotros fue la enseñanza de la peste humana, hacernos sentir el placer de reconocerse como ser humano, crucificador y crucificado, juez de sí mismo. Todos llevamos una cruz ahora, en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.
Mientras tanto, las tristes María y María Magdalena lloran de rodillas en el centro del mundo occidental…
Nuestra hipótesis, se fundará sobre estos cimientos a lo largo de este intento de explicación sobre una pequeña parte del evidente malestar (pos)moderno: ¿por qué la occidentalización de la cultura ha influído de tal forma en la ¿actuación? de los hombres y de sus relaciones?¿por qué desde el principio de la historia la mujer ha sido relegada a un segundo plano bajo una aparente dominación del hombre?¿cómo se ha llegado a esa posición?¿se trata de un problema moral o de un simple síntoma intensificado en los hombres?¿Realmente el nuevo siglo ha cambiado o son solamente resabios y escombros de un hipotético fin de la historia?¿Qué papel adoptan los derechos humanos en este escenario?
Una obra de teatro mal actuada, constantemente aprobada por el público…
Los seres humanos de esta (pos)modernidad avanzamos hacia un horizonte de fragilidad discursiva y nostalgia respecto de nuestra propia raza, enajenando incluso a nuestras mujeres, consiguiendo una marcada desconceptualización de los géneros.
Escribimos mientras oímos el llanto abandonado de las dos Marías…












